miércoles, 30 de mayo de 2012

Palabra de honor

Desde el Palais de Fifar, los agripnios monjes siempre hemos sido de la teoría de que el honor es un aspecto que no solo se reta en duelo. No se juega con el término honor. Es un elemento muy serio el tratar un asunto con palabra de honor, es estampar una firma de sangre en un contrato sin notario que en caso de quebrarlo te desacredita como ser viviente. Jurar o palabra de honor son aspectos que te unen a una verdad infranqueable, de eso no hay duda. Pero desde hace unos lustros llego a nuestra sapiencia que hay un tipo de vestimenta femenina a cuyo escote se denomina palabra de honor. Tras observar y observar durante años concluimos que la variable palabra de honor hubo cambiado de significante desde el momento en que se denominó como tal a una parte que lleva a la perdición de los sentidos de los mortales como es un escote, y ya no significa contrato de sangre sino canalillo.





Más bien hoy damos unas pinceladas de sabiduría agrípnia para nuestras mujeres seguidoras. Desde un principio advertimos que el escote palabra de honor no es de nuestro agrado, y no vamos a quedarnos en la mera opinión sino que vamos a argumentar cada detalle. Lo primero de todo, donde haya un escote de pico con push up retírese todo lo demás. Los maravillosos objetos de deseo de todo hombre quedan mucho mejor dibujados en este tipo de prendas que en un escote palabra de honor.


Con el escote protagonista de hoy, una fémina cuyos atributos sean humildes (no quiere decir que por ser pequeños sean no agradables ni nada por el estilo) quedaran sucumbidos ante la tela del vestido y dará una sensación de no abrupta. Repetimos que no es nada desdeñable que una chica tenga unos senos humildes. Las hay de muy hermosas (tanto mujeres como ubres) y ante un escote de pico quedarían bien recogiditas e intuidas y dotarían a la mulher de hermosura infinita.


Por otro lado, una femenina lady con voluminoso busto y escote de pico sería un tema de perdición (al igual que una fémina de reducido busto) para un apuesto caballero. Igualmente, la bella damisela perdería en un camino recto e iluminado por el mismísimo Sol de Venus al bienaventurado hombre que osase cortejarla  si la susodicha belleza portara como prenda un escote palabra de honor donde sus senos quedaran aplastados como si estuviera envuelta en papel croché. Quedaría igualmente prendado de la mencionada y hermosa dama porque los agrípnios encuentran la belleza, principalmente, en la conciencia y la consciencia interior, aderezadas de unas circunstancias físicas nada desdeñables.

si esque la que es perra es perra

Con lo que tenemos una circunstancia extraña, ¿por que seguir poniéndose escotes palabras de honor si a las damas de humilde busto no se lo muestra como bello que es y a las de reseñable seno se lo aplasta como si de un moflete empotrado contra un cristal se tratara? Y como único punto positivo que podemos encontrarle a los palabra de honor, diremos que aveces puede resbalar a favor de la gravedad y dejar al aire libre el oro de Moscú masculino, la novena maravilla mundial o el bien material de la UNESCO, es decir, un pecho de mujer. Y ya que una imagen aporta en ocasiones mas que muchas palabras, dejamos unos ejemplos que rapidamente comprenderán.

finofilipino:

Ya sabemos por qué no ganó el Athletic…
Había algo que les despistaba…

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